El aprendizaje y el entendimiento: entender y aprender.

Hace unos días tuve una experiencia educativa interesante.

Hace unos meses, en un día normal de clase, algunos alumnos finalizaron la tarea del día antes de tiempo, faltaban cerca de 15 minutos para finalizar la sesión, así que les di unos papeles sucios, un texto de Leonardo Polo que había estado leyendo esos días. Les dije que no era necesario leerlo, por la cara limpia se podía dibujar. Pero he aquí mi sorpresa cuando les veo a los dos leyendo un texto que de seguro no entienden.

Ahí quedó la cosa. Me hizo mucha gracia la cara de interés que pusieron. A mí se me había olvidado, hasta el pasado viernes, última clase que iba a tener con ellos, cuando uno de estos chicos sacó el folio que les había dado y vino a decirme que se lo había leído entero, pero que no había entendido nada.

Acto seguido me preguntó: ¿tú eres capaz de entenderlo? A lo que respondí que sí. Él siguió preguntando: ¿y te lo sabes?

Aprovecho la ocasión de la anécdota para hablar de un concepto ligado al aprendizaje, el entendimiento. Se puede entender y sin embargo no aprender nada, pero es imposible aprender algo que no se entiende. Para un estudiante joven, aprender puede ser sencillamente hacer cosas y adquirir destrezas.

Para un verdadero estudiante, aprender es básicamente ordenar lo que uno lee, comprende y escribe. La memoria actúa como ese escritorio lleno de carpetas y de documentos. Si tenemos el detalle de poner orden en las ideas, estaremos en vía de aprovechar mejor lo que entendemos, para así aprenderlo mejor. ¿Cuándo se puede decir que una lección o un tema están definitivamente aprendidos? Es una experiencia tremendamente ordinaria la de aquel estudiante que dice entender la lección, ya sea por la facilidad natural de la misma, o por los rasgos cognitivos del alumno, y sin embargo no la ha aprendido. Uno tiene que llegar a poder dialogizar el aprendizaje: uno tiene que ser capaz de explicárselo a otra persona.

Esto mismo le dije al chaval de 7 años, y comprendió que puesto que él sabe sumar podrá explicárselo a otros. Lo intentó y le salió. Luego, lo había aprendido bien.

 

Francisco Prieto Rosselló

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4 thoughts on “El aprendizaje y el entendimiento: entender y aprender.

  1. Era una página del libro “Ayudar a crecer. Cuestiones de filosofía de la educación”, y exáctamente no recuerdo de qué iba, algo así como que hay adultos que se comportan siempre como niños.

    Un saludo.

  2. Aparte de señalar la evidente curiosidad latente en los niños, un analista escolar te diría que esos muchachos te respetan mucho.

    Si los niños se pusieron a leer un material que tú les diste para otro fin (el de dibujar), es que definitivamente se interesan en su profesor, y además que están prestos a aprender contigo.

    Ello, por cierto, bastante reconfortante.

  3. Gracias. La verdad es que estos chicos son la mar de majos, apenas les he dado solo unas horas a la semana y muchos esperaban con ganas la hora de mi clase. Pese a todo, no ha sido una tarea sencilla. Era mi primera experiencia en un aula, y a tenido sus aspectos positivos y negativos. Espero que en el futuro próximo se me de mejor.

    Un saludo y nuevamente gracias.

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