Amor y realidad

Recientemente ha aparecido en la blogosfera en la que me muevo, el debate sobre el sentido del amor.

                A lo ya expresado quisiera añadir algunas breves notas claves:

 

·         Si el amor es el acto propio del ser personal, que busca en el otro el llenar el vacio acontecido por la interioridad, requiere de un examen sobre su adecuación al modo de obrar del ser personal.

·         Lo que fácilmente ha sido llamado amor de Dios, es en suma la constatación de que el acto de ser de Dios es propiamente su esencia. El modo de ser de Dios es Dios. Lo que implica que todos los actos de Dios, son propiamente, Dios.

·         El modo propio de querer de Dios es exclusivamente suyo. Cuando un cristiano afirma que el amor de Dios es esponsal, afirma, las operaciones (relaciones) intra-trinitarias de Dios. Es decir, la Santísima Trinidad.

·         Lo que predicamos de Dios no es predicable bajo ningún sentido de los hombres. Los actos de Dios, son de Dios. El amor con el que Dios nos ama es amor de Dios.

·         La característica principal del amor humano es el carácter esponsal y filial. Se asemeja por tanto al llamado amor de Dios, que es “originario”, “creador”, frente a la condición del hijo (todo hombre) que es “originariamente hijo”, es decir, “creado”.

·         No sabemos por qué, pero la manera en la que el hombre expresa esa paterno-filiación es en el carácter esponsal, que requiere la reciprocidad, la complementariedad.  

·         Si el amor entre la mujer y el hombre es  paterno-filial, es que necesariamente ha de estar abierto a la vida. En este sentido, la esponsalidad es pro-creativa: es a favor de la creación.

·         El ser es lo que se da. La reciprocidad anteriormente expresada hace hincapié en que hay una dimensión inexcusable en el ser personal: el sexo. Necesariamente, la posibilidad sexual está limitada por el ser.

·         La libertad sexual está limitada por el ser. Si somos varones, actuaremos en la dimensión sexual como varones. Si somos féminas lo propio de las féminas. De nuevo “operatur sequntur ese” (el obrar sigue al ser)

·         La bondad o maldad de un acto no reside propiamente en la circunstancia o en la subjetividad, sino en la adecuación al ser. El mal es por tanto, inadecuado, y el bien es lo adecuado.

·         Por tanto, toda acción que se aleje de la adecuación humana en todas sus dimensiones es mala, y lo más interesante: mejorable, cambiable.

·         Solo el reconocimiento de la adecuación o no, de un acto conforme a lo que somos, es principio de crecimiento y de vida. Pues la vida es un constante crecimiento.

Francisco Prieto Roselló (director y primer redactor de pedaleosymas)

 

 

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4 thoughts on “Amor y realidad

  1. No quiero parecer más borde de lo habitual, pero estamos dando una transcendencia innecesaria a algo que se explica de forma púramente fisiológica. El amor es un avance evolutivo que existe desde mucho tiempo antes que el hombre y que se manifiesta en prácticamente todos los animales superiores. Cada uno a su manera, no cabe duda, pero lo hacen a la manera en que lo necesitan, ni más ni menos.

    El ser humano no es una excepción. Nosotros simplementes damos un espíritu de fundamentalismo a algo que nace de un cóctel de hormonas y que en prácticamente todas sus manifestaciones encontramos la mano de la evolución. El amor a alguien de tu familia surje en el momento en que es necesario defender al grupo de las amenazas externas. Cuando alguien de tu grupo es amenazado, tú lo defiendes, a no ser que estés desarraigado. El amor entre prójimos no emparentados también tiene unos origenes evolutivos claros. Nacemos con una clara adversión al prójimo, al que consideramos extraño y enemigo por si mismo. Excepto nuestra parentela, el resto del mundo es extraño y por lo tanto no deseamos emparejarnos, ya sea para el sexo o sólo para la amistad. El ser humano necesita el amor para que las personas se relacionen entre si, porque si no sería imposible. Somos seres egoístas por naturaleza y de hecho, el amor se manifiesta igualmente como una forma de egoísmo (esta persona es sólo para mi), frente a la simple amistad (puedo compartir a la persona con otras). La amistad surje como una necesidad evolutiva de poder contar con otros individuos que pueden ser o no del clan para llevar a cabo las actividades vitales. Y así podemos relacionar todas las actividades de tipo “amoroso” de que somos capaces cotidianamente. El amor a Dios es el único que no tiene una correspondencia directa, pero que también tiene finalidades evolutivas. Si nos aferramos a nuestra familia y a nuestros amigos para sobrevivir, es lógico que nos aferremos a quien consideramos como nuestro creador para sobrevivir. Al final, es una cuestión puramente de supervivencia.

    ¿Qué es una explicación muy fría? Sí, desde un punto de vista no ontológico, o al menos no demasiado. La adecuación del amor al ser está subyugada por la necesidad vital de crecimiento personal, y para eso hace falta, primariamente, de una supervivencia fisiológica que de otra forma sería muy más compleja. Por ejemplo, cuando se quería agraviar a un individuo en los pueblos primitivos (aún hoy en día ocurre), se expulsaba al individuo del clan, como una demostración de que ya no se le quería. Eso venía a significar una sentencia de muerte, ya que un individuo sólo, por lo general, no puede sobrevivir o al menos lo hará en condiciones muy adversas. Cuando queremos conseguir algo de un individuo, generalmente aparentamos “quererle más”, aunque no sea así, para que el individuo sienta que es querido, aunque sea falso. Estos son simples detalles, pero que nos apuntan a una razón puramente naturalista de la aparición y existencia del amor, ya sea en nuestra especie o en otras. Podemos transcender el amor todo lo que queramos. Al final, reduciendolo a la mínima expresión, es egoísmo puro y duro, con todos los matices que eso conlleva.

  2. Me ha gustado mucho el post. Ay, el amor. Yo soy una inepta en cuestiones fisiológicas y si se me ponen a hablar de reacciones físicas me pierdo. Sin embargo, no creo que todo pueda a reducirse a eso. Si no nos desengancharíamos más pronto cuando uno se desenamora…

    Hmmm, seguiré pensando.

  3. Tienes mucha razón, pero ojo con tu vida. Un consejo (no soy tan viejo para darlos así como así, es de una reflexión breve de tu comentario): el verdadero amor es capaz de superar la mera necesidad biológica. El amor es la respuesta definitiva al ideal de toda persona para la “vida buena”, vida plena.
    Respecto al punto sobre la “i” que pones en la mera reactividad fisiológica, el desenamoramiento, no es como todo el mundo piensa, una falta de sentimientos, sino una falta de cabeza.
    Los sentimientos son estados concomitantes a nuestro obrar. Aparecen sin más. Lo mejor, para un enamoramiento correcto es que exista ese “buen sentimiento”; pero si te has fijado, el amor no se reduce a ese sentimiento.

    Dejate llevar por tus contenidos (significados) y no por tus valoraciones…

  4. Muy hermosa las reflexiones del mas hermoso sentimiento
    que es el AMOR.. para seguir sintiendo y entregando es
    sentimiento de Amor… lo unico que lo puede seguir creciendo es solo nuestra relacion con Dios..el es el creador y de el biene este bello sentir..nosotros nada podemos entregar por que nada bueno hay en nosotros..solo nuestra relacion diaria con Dios, nos puede hacer crecer este sentimiento..el AMOR.. como dices tu ..es una cuestion de super vivencia.. diaria con Dios.

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